jueves, 21 de enero de 2016

Pactos

Bueno, va siendo hora de dar una opinión sobre las negociaciones que se avecinan. Desde el principio parece que todo el peso recae sobre el PSOE; son ellos quienes pueden propiciar un gobierno con PP y C’s, o con el resto de partidos, según hacia donde se inclinen y como planteen las negociaciones. Y en el propio PSOE hay algunos que se inclinan por una cosa, y los que prefieren la otra, así de claro lo tienen.

En el trato con Podemos, parece que el tema catalán centra las controversias. Si hay conversaciones de gobierno, se supone que en algún momento habrá que hablar de este tema. En este diálogo, el punto de partida de Podemos será el referéndum, mientras que el punto de partida del PSOE será… ¿Cuál será el punto de partida del PSOE? ¿Atenerse a la legalidad y de ahí no me muevo? Esta sería una postura indiferenciada de la que mantienen PP y C’s.

Mientras, los llamados ‘barones’ quieren que Podemos renuncie al referéndum como condición previa para sentarse a hablar. Esto es algo así como si te piden que te cambies el nombre y dejes de llamarte Podemos, como condición previa para empezar a hablar. Lo lógico es que en unas conversaciones el punto de partida de cada cual sea su propio programa, y luego ya veremos donde nos encontramos. Si de entrada te piden que renuncies a tu programa, es una forma de decirte que no se quieren sentar a hablar contigo, pero que la culpa es tuya.

¿Y porque querrían los ‘barones’ hacer fracasar esas negociaciones, torpedeándolas en su línea de flotación? Todas las reflexiones que se hagan sobre este tema, conducen a lo mismo: no quieren que Pedro Sánchez sea presidente. Así las cosas, el verdadero NO al secretario general del PSOE, no se lo van a dar en el Congreso. Se lo están dando en su propio partido. Se lo está dando Susana Díaz


Nota al margen: Si se llega a la situación de que ni Rajoy ni Sánchez salen elegidos, No estaría mal que Iglesias se postule como candidato. Con el programa de Podemos es imposible, pero podría ofrecer a los demás grupos, la posibilidad de formar una mayoría para la reforma constitucional. Como sería imposible lograr un acuerdo sobre como cerrar esta reforma, habría que exigir a todos que tengan el coraje de ofrecer a los ciudadanos una reforma abierta: un solo texto en aquellos puntos en los que sea posible el acuerdo entre todos, y dos o mas textos, en aquellos puntos donde el acuerdo no sea posible, para que la gente elija. Y si tampoco sale, al menos Pablo Iglesias podría presentarse a las próximas elecciones habiéndolo intentado.